04 abril 2005

Grande

Ya son varios los días que llevo sumergido entre líneas de código y posts de bitácoras amigas, pero apenas escribo para la mía. Lo cierto es que tengo varios documentos en borrador sin haberlos terminado, pues me falta inspiración. Es muy tentador escribir una crónica sobre el Papa, o sobre la religión (algo que rocé en el post anterior, ¿Por qué abrazas tu cruz, necio?), pero no quiero caer en esa materia, pues de tantos artículos escritos en la blogosfera a uno se le acaban los recursos y no está en condiciones de escribir cosas originales, y para plagiar ya tenemos a muchos repartidos por el mundo.

Yo quiero escribir algo original.

Hacía tiempo que tenía olvidada una Web que me hizo mucha ilusión encontrarla en su momento. Este fin de semana, en uno de los numerosos momentos en los que me he “parado” a descansar de HTML y CSS, me di una vuelta por ella y recuperé nuevamente mi espíritu de niño. No creo necesario dar demasiadas explicaciones, pues con un título se explica todo: la Biblia de Lego. En ella encuentras los catálogos y las instrucciones en formato JPG y PDF de todos los modelos y todos los años, desde mediados de los años sesenta hasta la actualidad, sin olvidar las creaciones propias. Para mí, la época dorada de Lego fue la de finales de los ochenta y mediados de los noventa; tantos castillos con dragones y magos, barcos piratas, naves espaciales, ¡incluso vaqueros del salvaje oeste con su fuerte! Habrá quien prefiera Playmobil, pero yo crecí entre miles de ladrillos de todas las formas y colores. Ahora, como con todo, ya no es lo mismo, pues son más unos patrocinadores de cualquier cosa (véase Harry Potter, Spiderman, NBA, Zidane, ¡e incluso Steven Spielberg!) que una marca de juguetes. Al menos yo siempre tendré mis seis baúles repletos de piezas, preparadas para cuando necesite volver a ser un niño y construir un castillo enorme con sus almenas, sus aposentos, y su salón del trono.

Podría vender cualquier cosa de mi pasado y presente antes que una sola pieza diminuta de mi colección de piratas, bandidos, o caballeros medievales. Si sucumbiera a ello, perdería mi infancia (que quizás me duró más que a la mayoría), cosa que comienzo a echar de menos conforme cumplo años. Tan joven como soy, y tan nostálgico… será que vislumbro el futuro y me da vértigo. Necesito aferrarme a mi feliz pasado para que no me lleve el torbellino de preocupaciones que el futuro me depara. Te voy a contar una cosa que quiero que quede entre tú y yo, no se lo digas a nadie: quiero ser padre y jugar con mi hijo con las mismas piezas con las que jugué antaño. Pero para eso necesito no perder experiencia ni destreza y seguir construyendo las veces que pueda, pues quiero competir en igualdad de condiciones contra una mente ávida de conocimientos como será la de mi hijo.

Quiero construir una fortaleza muy grande, en la que yo quepa y pueda vivir resguardado de las preocupaciones. Quiero que me proteja un dragón de escamas verdes y alas rojo fuego. Quiero tener libertad para cambiar ese pequeño mundo, y si un día me despierto con ganas de tener un lecho mayor, o colocar una trampa para cazar a la gente que me atosiga, la construyo con piezas del baúl. Es más, quiero tener dos trampas: una, para la gente que me atosigue y me presione para ser adulto, y otra, para los niños que juegan a ser mayores. A ambos grupos los embrujaré con varitas fluorescentes y piezas de colores y formarán parte de mi séquito de constructores. Desarrollaré los planos de edificios blasfemos para las leyes de la física, pero benditos para las de la imaginación, y ellos serán quienes pongan un ladrillo sobre otro hasta alcanzar la cúpula de mis fantasías. Y si llegamos a tener un ejército rival, lucharé sin cesar por nuestra justa causa hasta el fin de mis días; final que quiero tener envuelto en telas de los restos de las banderas de mi barco pirata, ese que nunca tuve en la realidad, pero que siempre soñé tener.

Os dejo la letra de una canción de Paolo Vallesi y Alejandro Sanz titulada Grande. Espero que os guste:

Yo soy quien se dormía en las clases de historia,
y aún me ves con mi propia manera de ser.
Soy el niño que el amor declaraba en forma de canciones,
disfrazando, por vergüenza, tanto delirio.
Soy un niño, a pesar de mis treinta cumplidos;
sé bien nunca daré lo que es mío:
los recuerdos con que me crié.
Siempre míos, siempre míos.
Y al mirarme al espejo entendí
que lo importante es ser igual por dentro,
y luchar cada minuto, que no se malgaste.
No quiero hacerme grande,
no quiero hacerme grande y traicionar un sueño;
grande es nuestra libertad.
Sé que hay estrellas, no cuántas hay,
no sé muy bien cuál es mi edad.
Da igual si estamos de visita: creceré,
creceré sin ser grande, es lo que hay.
Yo no soy de esos tipos que fingen ser fuertes;
me falta valor.
No me voy a esconder cuando quiera llorar
porque es más digno mostrar el valor
en un gesto que brilla un solo instante,
porque dentro de nosotros siempre late
el alma de un gigante.
Grande,
no quiero hacerme grande y morir por dentro;
grande es nuestra libertad,
sin cantar por esas calles: ¿cuántas habrá?
Da igual cien años o un millar,
da igual si estamos de visita: creceré,
pero no me haré grande, eso es lo que hay.
Y quizá, quizá, ¡cuánta mentira en la verdad hallarás!
Cuento contigo sin contar
ni tus riquezas ni tu edad;
yo sólo cuento las sonrisas,
porque estamos de visita.
Crecerás, crecerás sin ser grande,
en libertad...

¡Hasta la próxima!

Lo dijo un gallipato sobre las 23:57 Envíalo por email:
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19 comentario(s):

a las 5/4/05 00:12, Anonymous Nemesis dijo...

Aquí va otra canción que a mí me encanta y que me recuerda que la infancia es el mejor recuerdo que nos queda pero que puede no ser un recuerdo si sabemos seguir siendo esos niños que fuimos, si no olvidamos todas esas pequeñas cosas:
De grande
Si ya no se te mueven las ramas
después de haber pasado un ventarrón
Y si no se te ocurre ni patearla
a esa piedra que en tu calle se cruzó.
Si ya se te fueron las ganas
de darle batalla al dragón
Si buscas y no encuentras ni en tu casa
tu mundo tu guarida tu rincón...
Si no sueñas ya que vienen del espacio
a darte los poderes para andar
sin tener que cumplir ningún horario
y pasó de moda tu verdad
si miras y no ves por las ventanas
razones para salir a jugar
si juegas un presente sin mañana
si no bailas ni en la luna por el que dirán
No te olvides del niño que fuiste
No le creas al grande que sos
Y recuerda que un día dijiste
De grande no quisiera ser mayor.
Si no esperas con locura el 6 de enero
Y dejas solo al bueno de Melchor
Si ya no cubres de barro tus dedos
si atrasa medio siglo tu reloj
si ya no te asustan los payasos
si dan Popeye y cambias de canal
si perdiste la sonrisa con los años
y si te privaste de llorar
No te olvides del niño que fuiste
No le creas al grande que sos
Y recuerda que un día dijiste
De grande no quisiera ser mayor.
Si me encuentras un día colgado
De un globo rojo y volando hacia el sol
No pienses que estoy exagerando
Sigue vivo el niño en mi canción

 
a las 5/4/05 00:58, Blogger Deneb dijo...

Me ha encantado tu post. Yo tambien quiero volver a ser una niña, sin preocupaciones, teniendo sólo problemas en la vida del tipo ¿que color elijo para el vestido de mi muñeca? Pero no, la vida va hacia adelante, y cada vez es mas complicada. Los problemas q antes veías de lejos, ahora estan ya encima de ti, y no puedes hacer otra cosa q afrontarlos. Es lo que toca.

Me encantaria volver a pasar aquellas tardes tirada en cualquier parque.

 
a las 5/4/05 12:51, Anonymous Un Fosforo dijo...

A los 10 pensaba que la gente de 20 era mayor.
A los 20 pensaba que los de 30 eran gente seria y aburrida que no salía de casa.
A los 30 empezaba a ver que las cosas no eran como yo creía.
Ahora, cuando estoy cerca de cumplir 41, disfruto como un niño con mi hija de un año y su lego, una pelota o simplemente viendo unos dibujos en la tele.

Moraleja: Nunca se es demasiado mayor.

;-)

 
a las 5/4/05 13:11, Blogger Nahla dijo...

Ojalá hubiese piezas tan grandes en el Lego, como para poder construir castillos que nos resguardaran de todo mal.

 
a las 5/4/05 17:03, Blogger Laudanum dijo...

podríamos jugar, yo también tengo cosas para armar... y mi mamá hace galletas y naranjada...

 
a las 5/4/05 18:20, Blogger Gallipato dijo...

Nemesis, es muy difícil cumplir todas esas cosas cuando vas cumpliendo años, pues las obligaciones te saturan. Por eso la jubilación representa el inicio de una segunda infancia (o eso dicen algunos, ya me llegará)

Deneb, siempre tendrás algún hueco para vestir a tu muñeca, sólo hace falta tenerla a mano y no olvidada en el altillo del armario. Yo mis Lego los tengo por todas partes y así nunca me olvido de ellos.

Un Fosforo, gracias por dar esperanzas diciendo que en la edad adulta no se es demasiado mayor. Pero seguro que se disfruta más jugando con tus antiguos ladrillos y que tu hij@ disfrute de ellos tanto o más que tú.

lehahiah, sólo hace falta tener muchos ladrillos pequeños para formar uno grande ;)

Indigo, dime la hora y ya estoy en tu casa listo con mis Caballeros del Dragón.

¡Un saludo, pequeños amigos!

 
a las 5/4/05 22:33, Anonymous Capitán Cerumen dijo...

Estimado Amigo Gallipato: No sabes la razón que tienes al escribir en tu post que uno descuida a veces su propia bitácora por leer las ajenas, por empaparse de lo que dicen otros. Primero he de decirte que la primera impresión que me he llevado al entrar en tu blog es que eres un auténtico profesional. El diseño es uno de los mejores que he visto, bien cuidado, el color suave, sin estridencias y encima escribes con una soltura impropia. Prometo pasarme por aquí en próximas visitas y muchísimas gracias ( de corazón) por poner un enlace a mi bitácora bajo un epígrafe tan bello. Aquí tiene un amigo, para lo que quiera.

 
a las 6/4/05 01:11, Blogger Gallipato dijo...

Capitán Cerumen, gracias por tus felicitaciones, pero creo que eres tú quien se merece un aplauso por el sublime post ¡¡¡Atención: Post altamente infumable!!!.
Tengo un amigo para lo que quiera... por ahora me conformo con que sigas escribiendo cosas tan buenas.
¡Un saludo, espero volver a verle pronto por mi ciénaga!

 
a las 6/4/05 14:34, Anonymous Brasidas dijo...

Gallipato, plas plas plas plas, solo puedo aplaudirte. Me ha parecido sinceramente maravilloso este post, quizás el mejor que haya leido en mucho tiempo, pero es que a ti siempre se te dio bien la lirica mamoncete. Y por lo visto tambien se te da de arte el diseño. Que jarta de envidia me das hijo :P... Un abrazo

 
a las 6/4/05 14:46, Blogger Maribel dijo...

Qué post más hermoso! Cuánta razón tienes al querer conservar tu infancia, cuanto te haces mayor es tan bonito poder recordar la que es, sin duda, el único periodo totalmente feliz de la vida... Me encanta tu blog, hace soñar :)
Besos, Gallipato :)

 
a las 6/4/05 18:15, Blogger Gallipato dijo...

brasidas, tú me das envidia de la sana también en muchos aspectos. Todos tenemos cosas buenas y cosas malas, y parece ser que sí, que esto no se me da mal del todo. Por algo estoy estudiando aquello, ¿no? Un abrazo.

maribel, ¡bienvenida a mi ciénaga! Me alegra que mis sueños hagan soñar también a los demás.

Ahora, si me disculpáis, tengo que irme a estudiar para otra prueba maldita que tengo mañana. Quizás no escriba un post nuevo hasta dentro de veinticuatro horas. Lo siento, pero el curso empieza a empujar más que el hobby. Mientras, podéis sacarle el jugo a los otros posts (desde el 8 de marzo) que no hayáis leído.
¡Saludos anfíbicos!

 
a las 6/4/05 19:08, Anonymous Wolffo dijo...

Joer, gallipato, me has robado un cachito de alma con este post. Y esta vez no voy a comentar nada sobre la canión, que soy capaz de meter la gamba hasta el sobaco por segunda vez.

Otra cosa: ten encuenta que cada vez somos más los que hemos roto con explorer y navegamos a lomos de ese zorro llamado mozilla firefox.

Un abrazo y felicidades, te ha quedado de lujo.

 
a las 6/4/05 19:49, Blogger mardevientos dijo...

Que lindooo....!!
Mira que hasta te pediria que te cases conmigo!!!!
Ojala mi mudanza hubiera permitido traerme tambien esos juegos de niña, qunque los tengo en el alma...
Besos,
Mar

 
a las 6/4/05 20:37, Anonymous Pickles, la bruja rural dijo...

Ay, si yo pudiera recuperar mis Nancy y volver a ser, con ellas, una ejecutiva agresiva hoy y un ama de casa rodeada de niños mañana. Lo de tener la infancia guardada en el baúl, para repentinas necesidades, me parece una cosa preciosa.

Un beso.

 
a las 7/4/05 00:20, Blogger Gallipato dijo...

Wolffo, je, je, no hace falta que te calles con la canción, hombre, al fin y al cabo ya sabes que no es un poema :P Y con respecto a lo del zorro, me he preocupado (y sigo haciéndolo) por que se vea igual el blog tanto en I.E. como en Mozilla y Firefox. De todas formas, si ves alguna cosa "rara", me la dices y la intentaré corregir. No he comentado nada en tu blog hoy porque no he tenido tiempo, pero mañana volveré a la carga, ¿vale?

Mardevientos, ¿de verdad te casarías con un bichejo como yo? ¡Ja, ja! Lo tendré en cuenta ;)

Pickles, piensa que se puede decir que acabo de salir de la infancia, pero procuraré tener los baúles siempre a mano.

Para todos: aún no es tarde para recuperar los juguetes perdidos; siempre se pueden comprar de segunda mano, pero si no podéis, quedamos un día a la orilla de mi charca de veraneo, y nos ponemos a jugar con los míos. ¿Qué os parece?

Bueno, vuelvo a estudiar, mañana tendréis noticias de mí por doquier. ¡Saludos y abrazos y besos y carantoñas para todos!

 
a las 7/4/05 03:46, Anonymous Lara dijo...

Yo también he pasado muchas horas con el Lego, pero hacía casitas, con sus dormitorios, su cocina, sus personajes viviendo en ella... Pero cuando lo heredó mi hermano, las piezas se fueron perdiendo... hasta que esas casas desaparecieron. Y me tocó montarme una de verdad.
Me ha gustado tu ilusión.

 
a las 9/4/05 17:26, Blogger niceforo dijo...

gallipato: acabo de llegar y lo primero que escucho es tu croar. Me gusta y veo que estas rodeada de seres encantadores. Gracias por crearte.

 
a las 9/4/05 19:50, Blogger Gallipato dijo...

Lara, espero que esa casa de verdad que tuviste que montar tenga Lego por algún lado :D

niceforo, bienvenido a mi ciénaga. Espero verte por aquí en otras ocasiones.

 
a las 3/4/08 20:07, Anonymous Anónimo dijo...

Hola, Locuaz Gallipato.
He pasado por aquí en busca de Lego desde las gafas de buceo.
Te dejo estas líneas, que viendo la fecha de este post no aspiran a ser leídas, para agradecerte el post. Porque me ha hecho pasar un agradable momento.
Yo tengo mis Lego a mano, en la estantería de la habitación que, espero, un día será mi hija o hijo. Luego, otras cajas menos a mano, claro. Y espero disfrutarlos como los disfruto con mis sobrinos. Nadie supo, cuando me regalaban cada caja de Lego, las horas de diversión que podría llegar a exprimir a cada uno de sus ladrillos, porque todavía no he terminado con ellos.
Si un día hay que juntarse para hacer ese castillo en el que entremos todos no tienes más que avisarme.
Por cierto, yo tampoco conseguí el barco pirata...todavía.
Terroncillo

 

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